Vuelve el mejor Atlético de Madrid

fuente: mundodeportivo.com
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El conjunto de Simeone, nuevamente guiado por el tándem Gabi-Tiago, penaliza los errores de Osasuna en un duelo en el que Oblak fue clave parando un penalti con 0-0

Diego Simeone ha vuelto a dar con la tecla. El técnico argentino, que en El Sadar decidió apostar por dar continuidad a la pareja de medios centro formada por Gabi y Tiago, permitió vislumbrar un Atlético más puro y que en algunos momentos recuperó las señas de identidad que la han caracterizado en las últimas temporadas.

Sin margen para el error en el campeonato de liga y contra un Osasuna voluntarioso pero poco resolutivo, el conjunto colchonero rompió la racha de dos derrotas seguidas exhibiendo una fiabilidad defensiva que en este primer tercio del curso parecía perdida. Una solidez que no se entendería sin la experiencia y la jerarquía tanto del capitán como del futbolista portugués, que dotaron al equipo de la orden y el equilibrio necesarios en la transición entre la defensa y el ataque. A pesar de la amplitud del resultado final, todo pudo cambiar en los primeros minutos de partido si no hubiera sido por Jan Oblak, el otro nombre propio del duelo.

Duramente criticado la pasada temporada por su irregularidad desde los once metros en la final de Milán, el portero esloveno detuvo el segundo penalti del curso intuyendo muy bien el lanzamiento de Roberto Torres tras una carga infantil de Giménez sobre Riera en el interior del área
Los navarros, lejos de la pésima imagen ofrecida en el debut de Caparrós en Butarque, no acusaron el golpe anímico y continuaron incomodando el Atlético a base de balones laterales y de acciones de estrategia, aunque topó con el muro plantado por la pareja de centrales uruguayos, autoritarios en acciones defensivas y letales en ataque.

Vuelve la estrategia

Dos remates de cabeza de Giménez poco después del minuto 30 de partido precedieron el 0-1, obra de Godín en el servicio de un córner. De esta manera, el Atlético volvía a ver portería a balón parado diez meses después y recuperaba así uno de los puntos fuertes del equipo el curso anterior. Sin dar tiempo a la reacción de los locales, Gameiro aprovechó un balón picado de Correa para sentenciar el partido en una rápida transición que el atacante francés finalizó con un fuerte disparo cruzado.

El paso por los vestuarios no hizo variar en nada la dinámica del encuentro, con un Atlético que cedió la iniciativa a su rival en espera de un contragolpe que sellara el partido y que llegó en el último minuto, obra de Carrasco, que aprovechar un grave error en la salida de Unai. El Atlético respira.

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